CÓMO CREAR TU PROYECTO DE VIDA

¿Sientes que estás en el camino correcto para alcanzar tus sueños o simplemente te conformaste con lo que piensas que “te ha tocado vivir”? ¿Tu vida se resume a seguir las pautas que te impone la sociedad, con el único fin de obtener la aprobación de los demás?

¿Realmente crees que estás viviendo la vida que deseas?

En algún momento de nuestras vidas, todos hemos tenido sueños. Desde muy pequeños tuvimos aspiraciones: unos querían ser astronauta, otros soñaban con ser vaquero, doctor o cantante, y al crecer algunos quizá se dieron cuenta que lo de “vaquero” no era exactamente lo de ellos.

Otro grupo abandona esos sueños a mitad del camino, simplemente porque permite que otras personas (o las situaciones desfavorables que todos atravesamos en algún momento), los convenzan de que jamás lograrán hacerlos realidad.

Sin embargo, si hay algo cierto es que la mayoría de la gente que desiste y se aparta del camino, es porque en realidad nunca intentaron alcanzarlos, muchas veces por el miedo al qué dirán. ¡Porque sí, señoras y señores, el miedo es el primer asesino de los sueños!

Seguramente todos los que tienen algún equipo deportivo favorito, entienden la importancia de que los mismos se enfoquen en la planeación de estrategias para cada uno de los partidos que les tocará jugar.

Y probablemente todos ustedes estén convencidos de que crear pautas para supervisar el desarrollo de los diferentes proyectos en los que trabajan, es imprescindible para lograr resultados exitosos.

Sin embargo, cuando se trata de nuestra vida personal, muchas veces vamos a la deriva.

¿ESTÁS TRABAJANDO POR EL SUEÑO DE OTRO?

La mayoría de nosotros (y me incluyo, porque también lo hice por muchos años) nos creemos listos, creativos, ambiciosos y valientes, pero no hacemos absolutamente nada para nuestro provecho con todo eso. Gastamos muchísimo tiempo y energía en personas que no lo merecen, o en trabajos y actividades que realmente no nos interesan.

Son muy pocos los que se han puesto en la tarea de crear un proyecto de vida. Sí, es posible que hayas planeado convertirte en abogado y luego comprar una casa, o quizá pensaste en irte en un euro-trip por unos meses. Pero esto es solamente un aspecto de tu vida en general.

Entonces, ¿qué pasa con los más de 50 años que restan?

El problema de vivir a la deriva no solo es que de esta forma no podremos alcanzar las metas que nos hemos propuesto, sino que siempre estaremos agobiados y estresados. Además, al pasar el tiempo, quienes viven así siempre terminan tristes y decepcionados con su realidad.

No solo basta con conocer cuál es tu propósito de vida para llegar a ser feliz, sino que también es necesario desarrollar un proyecto de vida para ir tras esos grandes sueños. ¿Quién no quiere vivir una vida plena y llena de satisfacciones? Entonces, si eso es lo que deseas, ¿por qué no trabajar en ello?

La única forma de lograrlo, es empezar a planificar tu plan de vida ahora, sin importar en qué etapa pienses tú que estás. Trabajar en ello te alejará de las cosas y también de las personas que no te convienen, y te acercará cada día más a esas metas que necesitas obtener para alcanzar tus sueños.

CÓMO VIVIR VIAJANDO

Esta es mi historia…

Una chica común y corriente, sin fondos, becas, propuestas de empleo en el extranjero, padres ricos, ni nada que pudiera hacer posible su sueño de recorrer el mundo algo fácil de lograr… ¡Pero aún así lo hizo!

Vivir de Viaje

¿QUÉ ES UN PROYECTO DE VIDA?

Podría decirse que un Proyecto de Vida es un documento en donde resumes en qué tipo de persona te quieres convertir, cuales son las cosas que quieres lograr, cómo lo vas a conseguir y qué necesitas para hacerlo.

La idea es crear una guía o manual por escrito, que nos ayude a colocar nuestros pensamientos y sueños de forma coherente y ordenada, de forma tal que podamos visualizarlos más fácilmente y entendamos que en realidad sí es posible lograrlos, siempre y cuando nos concentremos en seguir el plan y trabajar en él.

Hay que resaltar que tener un proyecto de vida no nos garantiza que todo va a salir a la perfección, ya que los tiempos, las cosas y las personas, cambian. No podemos evitar que sucedan eventos inesperados que quizá puedan afectar nuestros planes, o tal vez nosotros mismos en 5 o 10 años cambiemos de parecer y queramos algo distinto.

Pero que alguna de estas cosas suceda no significa para nada que regresaremos a vivir a la deriva. Simplemente, en el momento en que algo de eso pase tendremos que revisar nuestro proyecto de vida y hacer los cambios necesarios para solucionar el problema, que puede incluir modificar una o varias de las metas anteriores.

¿POR QUÉ DEBEMOS TENER UN PROYECTO DE VIDA?

Si con todo lo expuesto, aún no te has convencido de lo provechoso que es tener un proyecto de vida, aquí te dejo un listado de otros muchos beneficios que nos puede brindar el hacer uno:

  1. Nos ayuda a internalizar y así poder visualizar un futuro en el que seamos felices y exitosos.
  2. Aumenta nuestra confianza, autoestima y autoconocimiento, permitiéndonos ser claros con nosotros mismos y enfocarnos en satisfacer nuestras necesidades y lograr metas.
  3. Evita que tomemos malas decisiones y que desperdiciemos las oportunidades, reconociendo inmediatamente si las mismas encajan o no en nuestro proyecto de vida.
  4. Nos ayuda a entender en qué cosas podemos aplicar nuestros talentos, aprovechándolos al máximo para obtener de ellos todos sus beneficios y los mejores resultados.
  5. Disminuye en gran parte los sentimientos de culpa, angustia, estrés, ansiedad y tristeza, evitando también las posibles enfermedades que derivan de ellos.

¿CÓMO CREAR UN PROYECTO DE VIDA?

Esta es una de las mejores inversiones de tiempo que puedes hacer y te sugiero empezar a escribirlo ya con la ayuda de los siguientes pasos:

1.   EVALÚA TU ESTADO ACTUAL

Inicia evaluando en qué situación te encuentras en este momento. Haz una lista de todas las áreas que tienen importancia para ti (en orden de prioridad) y califica el porcentaje de satisfacción que sientes con cada una de ellas.

Por poner un ejemplo: si crees que estás 100% satisfecho con tu matrimonio o con tu trabajo, perfecto. Pero si sientes que tu nivel de salud está en un 75%, podrías tratar de mejorarla.

Te dejo una lista de posibles áreas que sería bueno evaluar:

  • Espiritualidad
  • Salud
  • Familia
  • Relación amorosa
  • Amistades
  • Estudios
  • Trabajo / Carrera
  • Finanzas
  • Cultura
  • Viajes

2.   ESTABLECE TU VISIÓN

Hazte todas las preguntas que creas necesarias y respóndelas con absoluta honestidad. Por ejemplo:

  • a. ¿Cuáles son las cosas que deseas lograr?
  • b. ¿En qué tiempo quieres alcanzar esas metas?
  • c. ¿Qué tipo de persona deseas llegar a ser?

Si aún no tienes una idea clara de qué quieres hacer con tu vida, empieza por preguntarte cuáles son las cosas que realmente disfrutas y te hacen feliz. Y sin ponerte ningún tipo de limitaciones, imagina tu vida en un futuro y escribe todo lo que ves.

Si lo que ves es fama y fortuna, una gran familia, viajar por el mundo, tener tu propio negocio de turismo o bien una granja con muchos animales, está bien. Cualquier cosa que imagines es válida y posible de alcanzar si realmente lo deseas y te lo propones.

Tener un tablero con fotos y frases que representen todo lo que quieres lograr y ponerlo en un lugar visible, también te ayudará a mantenerte enfocado en tus metas y a aplicar La Ley de la Atracción.

¿TE GUSTARÍA SER BLOGGER PROFESIONAL?

Únete a este curso gratuito, en el que aprenderás a definir tu idea y crear un blog o página web profesional, en menos de 1 hora. 

Home Banner

3.   ESTABLECE OBJETIVOS

No solo basta con saber qué es lo que queremos lograr, sino que es necesario entender cómo vamos a cumplir esas metas. Si lo que quieres es ser cantante, probablemente debas estudiar música o tomar clases de canto, baile y/o presencia escénica.

Establecer objetivos a corto plazo te ayudará a acercarte cada vez más y alcanzar las metas que te has propuesto.

Incluso puedes establecer retos diarios, tales como levantarte temprano, ejercitarte por 30 minutos antes de empezar a trabajar, comer un desayuno saludable, avanzar en un proyecto específico en el trabajo, cenar todos los días en familia, leer artículos sobre motivación antes de dormir, etc.

Es muy importante que cada uno de nuestros objetivos esté escrito de la forma más clara posible. Querer estar en forma no es lo mismo que decir que a partir de hoy, todos los días vamos a hacer ejercicio y a comer saludablemente. Si somos claros con cada una de las cosas que pretendemos hacer, estaremos comprometidos a cumplirlas.

La mayoría suele perder mucho tiempo en actividades que no nos brindan ningún beneficio, y que encima muchas veces afecta nuestra productividad. Ahora bien, eso no significa que no debamos separar un tiempo para relajarnos y hacer algo que nos gusta, sino más bien que, al tener claros nuestros objetivos diarios, no perderemos el tiempo pensando en qué cosas nos toca hacer y al finalizar el día nos sentiremos satisfechos, sabiendo que hicimos avances para llegar donde realmente queremos estar.

4.   CREA UN PLAN DE ACCIÓN

Las metas que has establecido deben estar divididas en objetivos a pequeño, mediano y largo plazo, que pueden estar clasificados en logros diarios, semanales, mensuales y hasta anuales. Eso nos ayudará a mentalizarnos y entender que es posible alcanzar nuestros sueños, pero que eso no será de forma inmediata y mucho menos sin esfuerzo.

Si en tu proyecto de vida has determinado que, por ejemplo, quieres llegar a ser un Blogger Profesional y ganar dinero por internet, tu primer objetivo debería ser crear un blog profesional y luego buscar los mecanismos para monetizarlo.

También hay que poner una fecha tope para cumplir esos objetivos, porque de nada sirven los sueños si no tomamos las acciones necesarias para cumplirlos. Lastimosamente, mucha gente pasa su vida planeando las cosas y jamás ejecutan, así que comprométete con tus objetivos y ve tras cada uno de ellos.

5.   MANTÉN EL ENFOQUE

Es algo difícil estar enfocados cuando la rutina nos atrapa y por tal motivo es imprescindible que siempre nos mantengamos apuntando hacia las cosas que queremos obtener. Haz (al menos) una revisión mensual de tu plan de acción y monitorea el progreso que has logrado dentro de cada objetivo.

Para motivarte a continuar, también puedes establecer recompensas por cada cosa que logres completar y si ves que algo no está funcionando, cambia la estrategia.

Y si en algún momento en el camino sientes que esa meta que en un principio te propusiste ya no te interesa, no lo dudes y cámbiala por una que verdaderamente quieras alcanzar.

Proyecto de vida